6) Por fin, … acción en Máncora.

Tras días de recarga energética y negociaciones varias, conseguimos todo lo que nos hacía falta para entrar en acción. Los nervios y la taquicardia estaban a flor de piel viendo como entraba el viento y la ola se formaba de manera impecable a 20 metros escasos de donde vivíamos. Tras los ajustes necesarios en las nuevas tablas todo estaba preparado para el momento de la verdad.
Salimos de la habitación descalzos, con el neopreno ajustado y la cometa inflada. El nivel de excelencia que conseguimos rozaba la perfección, pero como todo en la vida había un “pero” … “pero porque coño hay tanto surfero en medio”, “pero porque no sopla un poquito más fuerte el viento”, “pero porque hay tanta piedra en medio del pico que no se veía en los videos” … total, lo de siempre, quejas y más quejas, pero siguiendo el lema del grupo “que cada perro se lama su cuca” y tiramos pa’lante.

Para los más entendidos en la materia, el baño fue con 9 metros, viento perfecto de “side off”, Berto con 24 metros de línea, una ola pequeña de izquierdas superlarga y limpia. Pensamos inmediatamente que era un spot adecuado para el Grijan, y como esta semana es su cumpleaños le puede pedir a la piba una excedencia vacacional antes del parto y una 12 metros con 30 metros de línea para los viajitos … “FELICIDADES GRIJANDERRRR”, 3 besitos muy fuertes desde aquí.



Bueno, basta de palabras y aquí les dejamos las imágenes que confirmar nuestro primer baño de kite en el Pacífico.



Después de esta primera toma de contacto llegó otra “vuelta de tuerca”, sin avisar nos dijeron que se habían equivocado con el precio del alojamiento y nos pedían un aumento sustancial en el precio, por lo que decidimos irnos de Máncora, no sin previa pelea con la dueña del hotel para negociar un precio intermedio.

Con ese mal rollo nos fuimos a la cama pensando en dormir y salir temprano hacia “Lobitos”, pero el resultado fue una noche infernal … igual que la ola de día está a 20 metros de la habitación, de noche la fiesta de despedida de las fiestas patrias de Perú se celebró a los mismos 20 metros que la ola.


Las soluciones que buscó cada uno para superar el suplicio fueron varias, Antonio se colocó sus tapones y se quedó frito, Mollo se puso los auriculares a escuchar las historietas que llevaba grabadas hasta que se durmió, y Berto, al no poder dormir, como siempre, se puso el chaque a las 05:30 am. Y se tiró al agua a, como dicen por acá, “correr olas”, siguiendo los consejos de nuestro querido Carlitos Esteban "Un maravilloso despertar" ; )


Bueno chikillos, nos vamos de aquí, siguiente entrada del blog será en Lobitos, una zona desértica, plagada de estaciones petrolíferas y donde los únicos seres vivos son los dueños de los hospedajes, guiris perdidos, los perros que cuidan los alojamientos y algún que otro lagarto cazando mosquitos.

1 comentario:

  1. Por fin un poquito de movimiento... ya pensabamos que su viajecillo seria un paseito por el Pacifico y "na mas". Parece que va a ser que si... olitas, viento y je, je ... fun. (We hope... a lot of wind because if not... not fun!);)
    Por cierto, (no tenemos ni acentos, ni ny, ni... na de na... :). ustedes ya nos perdonaran... esto es "same, same but different" como dicen en Camboya.
    Besos desde El Mar de la China.
    Berta y Olga

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